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Herramienta gratuita

Calculadora de fondo de emergencia

Escribe lo que gastas al mes y lo que llevas ahorrado: te dice cuántos meses aguantarías hoy sin ingreso, cuánto te falta para tu meta y en cuánto tiempo la completas al ritmo que llevas. Gratis y sin dar tu correo.

Tu fondo

Lo que pagarías igual sin ingreso: renta, comida, servicios, transporte, medicinas y mínimos de deuda.

Solo lo disponible para emergencias. Si es cero, escribe 0.

Opcional. Sirve para saber cuándo lo completas.

Cambia la meta entre 3 y 6 meses de gastos.

Tus cifras no salen de tu navegador. El último cálculo se guarda solo aquí para que no tengas que escribirlo otra vez.

Se calcula sobre lo que gastas, no sobre lo que ganas

Es el error más común y el que más gente hace abandonar antes de empezar. El fondo existe para sostener tu vida si el ingreso se detiene, y lo que hay que sostener es lo que gastas. Calcularlo sobre el sueldo infla la meta sin motivo: si ganas 20.000 y vives con 12.000, tu fondo de tres meses son 36.000, no 60.000.

Y son gastos esenciales, no todos tus gastos. Cuenta lo que seguirías pagando aunque perdieras el ingreso mañana. Lo demás —salidas, suscripciones, ropa, antojos— es lo primero que se recorta en una emergencia de verdad, así que no tiene por qué estar en la cuenta.

Por qué la meta cambia entre tres y seis meses

La referencia más repetida es de tres a seis meses de gastos esenciales. No es una ley: es un rango, y dónde caes tú depende sobre todo de cuánto tarda tu ingreso en volver si se corta.

  • Tres meses suele bastar con un sueldo fijo, sin personas a tu cargo y en un sector donde volver a colocarse no es raro.
  • Seis o más tiene sentido con ingreso variable, trabajo por cuenta propia, comisiones, o si eres el único sostén de tu casa. También si tu perfil es muy especializado y las búsquedas se alargan.

La calculadora usa esa distinción con el selector de ingreso. Si dudas, quédate en el número mayor: un fondo grande de más solo cuesta rendimiento; uno corto cuesta deuda.

El primer objetivo no son tres meses

Si arrancas de cero, una meta de tres meses se ve tan lejos que desanima antes del primer abono. Empieza por medio mes de gastos: eso ya cubre la mayoría de los sustos reales —una llanta, una consulta, un refrigerador— que son justo los que hoy terminarían en la tarjeta. Después vas por el mes completo, y luego por la meta.

Dónde tenerlo: disponible y aburrido

Un fondo de emergencia tiene dos requisitos y ninguno es el rendimiento. Primero, que puedas disponer de él en poco tiempo, porque una emergencia no espera a que termine un plazo. Segundo, que no pueda perder valor justo cuando lo necesitas: si su monto sube y baja, existe la posibilidad de que la emergencia coincida con la bajada.

Eso descarta tenerlo donde no puedas sacarlo rápido y donde el saldo fluctúe. También conviene que esté algo separado de tu cuenta del diario: no por seguridad, sino porque el dinero a la vista se gasta. Aquí no vamos a recomendarte productos ni instituciones concretas —eso depende de tu país, tu situación y tus condiciones, y no es algo que una página deba decidir por ti.

Cuándo se usa y cuándo no

Un fondo que nunca se toca no es disciplina, es un fondo mal definido. Se usa cuando hay algo imprevisto, necesario y urgente: las tres a la vez. Perder el trabajo, una urgencia médica, la reparación del coche con el que llegas a trabajar.

No se usa para lo previsible. Las vacaciones, la Navidad, el seguro anual y la revisión del coche son gastos que sabes que vienen: esos van en un apartado propio, no en el fondo. Y si lo tocas por algo legítimo, la única regla es reponerlo: vuelve a activar el aporte hasta dejarlo donde estaba.

Si quieres el método completo de cómo armarlo paso a paso, está en la guía de fondo de emergencia. Y para saber de dónde va a salir el aporte mensual, el reparto de la calculadora 50/30/20 te lo señala.

Preguntas frecuentes

¿De cuántos meses debe ser el fondo?

La referencia más repetida es de tres a seis meses de gastos esenciales. Tres suele bastar con ingreso estable; seis o más con ingreso variable, cuenta propia o si eres el único sostén de tu casa. Son referencias generales, no una regla igual para todos.

¿Sobre mis gastos o sobre mi sueldo?

Sobre tus gastos esenciales. El fondo sostiene tu vida si el ingreso se detiene, y lo que hay que sostener es lo que gastas. Calcularlo sobre el sueldo infla la meta y hace abandonar antes de empezar.

¿Qué cuenta como gasto esencial?

Lo que seguirías pagando aunque perdieras el ingreso mañana: renta, comida, servicios, transporte, medicinas, colegiaturas y los mínimos de tus deudas. No entran salidas, suscripciones de entretenimiento, ropa ni viajes.

¿Ahorro el fondo o pago deudas primero?

Depende del costo de tu deuda y es una decisión personal. Un planteamiento común es juntar primero un colchón pequeño para no volver a endeudarte ante cualquier imprevisto, atacar después las deudas caras y luego completar el fondo. Si tu situación es complicada, conviene revisarla con un profesional.

¿Se guardan mis cifras?

El último cálculo se guarda en el almacenamiento local de tu navegador para que no tengas que reescribirlo. No viaja a ningún servidor y puedes borrarlo con el botón Limpiar.

Esta herramienta ofrece información educativa general y referencias de uso común. No es asesoría financiera personalizada ni una recomendación de productos: tu situación depende de tus ingresos, tus deudas, tu país y tu contexto. Para decisiones importantes, consulta con un profesional.

Siguiente paso

Saber el número no lo junta. El aporte automático sí.